Alejandro Sanz en Tenerife
Había un run-run en cuanto al concierto, más bien en cuanto a la posición que se nos daría a los fotógrafos que íbamos a cubrir el concierto.
Rumor que se confirmó nada más llegar, anillarnos y pasar el check-in. ¡Sorpresa! A los pies de la torre de sonido.
Al principio creímos que era una broma, mito cazado; no fue una broma. Nos pusieron allí, según la oficina del artista, atento, porque “el escenario es en 3D”.
Le comenté a la encargada de la oficina que muy bien, pero que yo -y el resto de gráficos que estábamos allí- veníamos a hacerle fotos a Alejandro Sanz, no al escenario. La excusa fue que al ser en 3D el escenario se mueve y podía ser peligroso para nosotros. Yo me fuí cuando acabé y el escenario no se movió ni un milímetro. Además, las mismas dos canciones que nos permitieron estar en la torre de sonido nos las podían haber dejado estar en el foso -que había-.
Así que, una vez confirmado el rumor de que estaríamos lejos del escenario y que todos tendríamos la misma foto, aproveché la espera y me hice dos series de fotos: “Mira al pajarito” y “Conversaciones ajenas”. Finalmente, el tercer acto: El concierto
Mira al pajarito
Conversaciones ajenas
El concierto

Entrar cuando el concierto está empezado es una falta de respeto. Hacer esperar al público porque sí, también lo es.

El hueco que se ve entre las cámaras más adelantadas y el escenario es el foso. Foso en el que no nos dejaron trabajar
¡Ah! ¡Casi se me olvida la foto del artista!
No busques; no hay más. Son todas iguales, lo mismo que el resto de compañeros que estuvimos allí. De hecho puede verse que es una foto del montón. Me quedo con todas las anteriores porque esta foto no dice absolutamente nada.














