
Señales. Imagen Ganadora de la I Edición del Concurso de Fotografía de Viajes organizado por El País-Aguilar. © www.aaronSramos
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Señales. Imagen Ganadora de la I Edición del Concurso de Fotografía de Viajes organizado por El País-Aguilar. © www.aaronSramos
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Se ha publicado un artículo en El Viajero de ELPAIS.com haciéndose eco del acto de entrega de los premios de la I Edición del Concurso de Fotografía de viajes organizado por El País-Aguilar.
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La noche anterior dormí como Dios, ¡increíble!. El amigo colchón inflable, que en paz descanse, fue sutituido por dos colchones de pura cepa.
Nos preparamos la ruta para ir a muchos sitios a entregar los CD’s.
Dejamos el coche en el centro comercial del día anterior y empezamos a caminar (¿y caminar por qué?. Te preguntarás… Dejémoslo en un fallo de sincronismo).
A la hora de salir, aproximadamente, encontramos una boca de metro, nos sumergimos en ella rumbo a Sunzes, porque habían unas cinco empresas cerca. Esa era la teoría, la práctica fue bien distinta, créeme. Llegamos a Suanzes y Edu encontró El País, entregamos los curriculums y un “amable” segurita nos dio unas intrucciones para encontrar el resto de calles que andábamos buscando. Se ve que tenía la brújula fuera de cobertura, porque nos mandó hacia… ¡no tenemos ni idea de hacia donde nos mando!. Pero no era lo que buscábamos, encontramos a un taxista al que casi se le salen los ojos de las órbitas al preguntarle por la calle Josefa Valcárcel y decirle que íbamos a ir caminando desde donde estábamos.
Lo bueno de perdernos es que encontramos un sitio para comer por 7€ con 2 platos, bebida, pan y postre. Seguimos las instrucciones del taxista y… ¡conseguimos llegar al fin!. ¡Nada me hubiera gustado más! no encontrábamos la dichosa calle, preguntamos a otro taxista que nos indicó. Caminamos toda esa avenida (ni idea de como se llama, solo se que corta con Alcalá) y allí decidimos coger el metro y huir como cobardes…
En Madrid no es recomendable ir puerta por puerta entregando el curriculum, como por ejemplo en Tenerife…
Nos fuimos, pero no sin antes pasar por Fotocasión a comprar algunas cosillas. De ahí fuimos para casa, cenamos una pizza gigante, ver la TV, preparar la maleta y levantarse a las 07:00 para ir al aeropuerto.
Mañana es viernes, ya estaré en casa.
Si no recuerdo mal es la primera vez en mi vida que duermo con un suéter puesto. La noche estuvo divertida con el colchón inflable jugando a desinflarse y dejar en el frío, mejor dicho, FRÍO suelo.
Nos levantamos y salimos rumbo al Círculo de Bellas Artes de Madrid, aparcamos el coche en un centro comercial y cogemos el metro en la boca de Estrella rumbo a la capital. Evidentemente este trayecto fue mucho más corto, y como íbamos bien de tiempo nos bajamos dos paradas antes y caminamos por Madrid.
¡Mira, El Retiro! ¡Mira, La Cibeles!. Y rapidito para el Círculo al acto de entrega (no teníamos tanto tiempo como pensábamos).
Nada más entrar en el Círculo, los nervios que llevaban creciendo desde que me acosté la noche anterior, me hicieron el favor de llegar su punto más álgido y desaparecer, como el dolor de muelas que tenía al despertarme. Creo que estaba tan nervioso que me dejó de doler y que los propios nervios desaparecieron.
Entramos, nos presentan. Acaban de presentarme al jurado, dicho sus nombres y yo ya no me acuerdo de nada… Le cuento a Andrés Fernández Rubio (periodista y Jefe del suplemento El Viajero, del diario El País) la historia de la señal que sale en la imagen Señales, la imagen ganadora. ¡Y menuda sorpresa me llevo cuando contó esa historia en la rueda de prensa!. Quedé muy impresionado por eso y por los comentarios que Jordi Socías (fotógrafo autodidacta y Responsable de Fotografía de El País Semanal) hace sobre mi fotografía. Dijo algo muy simple, y que después plagié cuando me tocó hablar a mi antes de que me hicieran un par de preguntar para el canal Viajar. En ese mismo instante ratifiqué que lo mío es estar detrás de la cámara, no delante. ¡Qué nervios!. Por cierto ya ni recuerdo lo que dije…
Por fin terminó el acto y empezó el aperetivo y yo aún seguía tenso, momento que aproveché para entregar algunos CD’s con mi portfolio a los asistentes que estaban allí y miembros del jurado relacionados con el mundo editorial.
Cuando salí, por fin, eché un grito en plena calle y me pude sentir a gusto.
Luego esa tarde y por teléfono tuve una entrevista fugáz en la Cope, creo que no duró ni treinta segundos…
Son las 08:30 y acabo de cumplir 24 horas sin dormir. He vuelto de estar con mi pareja y me he pasado toda la noche haciendo mis “CD’s artesanos” y la verdad es que… ¡me gustan como han quedado!. Me maldigo por no habérlos diseñado antes, impreso antes, pegado las pegatinas antes, preparar el portfolio antes, grabarlos antes y preparar la maleta antes… Pero como es natural en mi, cada vez que hago un viaje, por muy corto que sea, tengo que prepararlo todo en el último momento. Es agotador, lo se, pero es como más me sabe un viaje.
Después de terminar de preparar mi portfolio en CD’s y la maleta desayuno tranquilamente. Hago un poco de tiempo viendo la TV y me hago una siesta de casi casi una hora. Me ducho y decido al 100% que no llevaré mi cámara (todo el mundo se extraña). Salgo rumbo al aeropuerto.
Después de los trámites pertinentes en todos los aeropuertos me despido y embarco. Nunca había volado cómo hasta ese vuelo, algo que es de agradecer!. En un principio pensé que ocuparían la butaca de al lado, pero permaneció vacía durante todo el vuelo.
En el vuelo conocí a Yeray y a Julián, sentados justo una fila por delante. Con su paqeute de dulces de la Dulcería El Rayo y hablando hasta que tomamos tierra. Éstos dos, también chicharreros, se van a Inglaterra, uno por seis meses y otro no tiene ni idea del tiempo que estará. Me encantó eso, a la aventura. Parece ser verdad el dicho ese que dice que los canarios vamos haciendo amigos por donde vamos.
Nos volvemos a cruzar en la recogida de equipajes y en el Metro, dónde me espera mi amigo Edu y les da unas instrucciones acerca de hacia donde dirigirse en metro. Seguimos hablando durante unas paradas y ellos se bajan. No creo que volvamos a cruzarnos nunca, pero espero que les vaya genial en Inglaterra.
Después de algo más de una soporífera hora en camino hasta llegar a la casa de Edu y Laura (metro, cercanías y paseito hasta la casa) me doy cuenta del “pelete” que va a hacer. ¡Bendita calefacción!. Pensé al entrar en la casa. Momento en el que conocía a Óscar, un gato negro de ojos amarillos algo cabroncete…
Nos reunimos los tres a la salida de Laura del trabajo y nos vamos cenar, sigue haciendo algo de frío. Pero es soportable… si no estás más de dos minutos parado en la calle sin moverte.
De vuelta a casa a dormir como niños buenos, y después de ni se cuantas horas despierto me viene bien dormir. Mañana toca día de nervios.
Aparte de en la web oficial de El País-Aguilar también se han hecho eco de la noticia del premio en el portal fotografiaencanarias.com y los compañeros de prensa Arturo Rodríguez, Fran Pallero y Cristóbal García (si falta alguno por favor que me disculpe) que llevan el blog Fotoperidismo en el Paraíso.
También quiero dar las gracias al resto de compañeros que me han felicitado en privado, a todos ellos gracias.
Se ha fallado, y hecho oficial, el concurso de fotografía de viajes de El País-Aguilar que un servidor, participando a última hora, a conseguido ganar el primer premio entre más de 800 fotografías originales presentadas.
Como no tengo palabras y estoy en el aire… mejor lo ves con tus propios ojos en este link
El País-Aguilar es una empresa de El Grupo Prisa
Yuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuujjjuuuuuuuuuuuu!!!!!!
Ahora toca preparar la maleta para ir a Madrid en persona a recoger el premio en mano, será el miércoles día 19 de noviembre a las 13:00 en el Círculo de Bellas Artes.