Desde hace tiempo, y por una extraña razón que aún desconozco, me atraen poderosamente los cementerios, las cruces, lápidas, féretros, etc. digo extraña razón porque teniendo en cuenta que soy agnóstico y, además, se da la casualidad que tampoco estoy bautizado. Pero estos sitios siempre acaban tirando de mi para hacerles fotos… El pasado 1 de noviembre, Día de Todos Los Santos, es un gran ejemplo de esto que acabo de confesar. Estuve en cuatro cementerios (prometo subir las fotos pronto).
Hoy descubrí el trabajo ¡Qué vivan los muertos! del fotógrafo Adrián Markis. Realmente me quedé sorprendido al ver el despligue que supuso hacer todas las fotos de la serie y luego añadir los esqueletos en postproducción cuidando la iluminación para que fuera la correcta acorde a la imagen original.
Él mismo lo cuenta vía Margen Cero:
“Vivan los muertos, llevó tres años de realización comenzando el proyecto a finales del 2006. Se fotografió cementerios en Argentina y Uruguay, luego los esqueletos fueron fotografiados en estudio, respetando las iluminaciones, perspectivas y proporciones”.
En definitva, un crack de tío y una idea buenísima.
Para muestra una de mis favoritas:

Vivan los muertos - Adrián Markis









